Suplementos de biotina y alteración de valores de laboratorio

Puntos clave:
– En nuestro medio el déficit de biotina es una entidad rara, por lo que la prescripción de esta vitamina está muy excepcionalmente justificada.
– En pacientes en tratamiento con suplementos de biotina puede resultar alterada la determinación de diversos parámetros de laboratorio como hormonas, vitaminas, marcadores tumorales o troponinas, ya que diversos inmunoensayos utilizan reactivos biotinilados, lo cual puede generar resultados falsamente elevados o disminuidos.
– Dicho riesgo de interferencia aumenta en relación con dosis más elevadas, y es más frecuente en niños y pacientes con insuficiencia renal.
– Los suplementos comercializados en nuestro medio pueden multiplicar hasta cien veces los valores de ingesta adecuada recomendados.

La biotina (vitamina B7, vitamina H o coenzima R) es una vitamina hidrosoluble cuya indicación en ficha técnica es su deficiencia (entidad rara en nuestro medio) y patologías asociadas, como eccema seborreico, acné, acrodinia, fragilidad ungueal, eritrodermia o dermatitis exfoliativa. También es utilizada en utilizadas enfermedades metabólicas hereditarias (déficit de biotinidasa o carboxilasa) y trastornos mitocondriales.

A pesar de la ausencia de estudios que evalúen el papel del uso aislado de suplementos biotina como tratamiento para la pérdida de cabello en adultos sanos no deficientes en esta vitamina (1), en la práctica habitual no es infrecuente su prescripción por este motivo, así como tampoco lo es su venta libre en oficinas de farmacia (habitualmente formando parte de preparados multivitamínicos).

Como sabemos, en la población general sana, salvo determinadas excepciones (como son el ácido fólico periconcepcional o la vitamina D en el primer año de vida si lactancia materna exclusiva), la suplementación con vitaminas es generalmente innecesaria, ya que su obtención, como la de los oligoelementos, se debe realizar a través de una dieta variada. Los valores recomendados de biotina proceden de lo que se conoce como AI (Adequated Intake), un valor obtenido por estimación basado en la evaluación e la ingesta en población sana (2, 3). En la siguiente tabla se presentan las recomendaciones para todos los grupos poblacionales. Tal y como puede observarse, las dosis diarias recomendadas oscilan entre 6 y 45 microgramos al día, muy alejadas de las que contienen algunas de las presentaciones comercializadas en nuestro entorno, con hasta 5 mg (5000 mcg).

Fuente: EFSA (European Food Safety Authority)

Más allá de lo injustificada y/o innecesaria que pueda resultar la suplementación con biotina, en esta revisión queremos poner de relieve una cuestión de seguridad relacionada con su uso, ya que el tratamiento activo con suplementos de biotina puede interferir en numerosos parámetros de laboratorio, lo que puede dar lugar a unos resultados falsamente reducidos o elevados, en función del tipo de análisis. El riesgo de interferencia aumenta en relación con dosis más elevadas, y es más frecuente en niños y pacientes con insuficiencia renal. La ficha técnica de la biotina ya informa de este hecho (4), así como la industria que comercializa el fármaco (5). De la misma forma lo señala la revisión sobre este fármaco que realiza Uptodate (6). El motivo es que numerosas determinaciones utilizan reactivos biotinilados (inmunoensayos basados en la interacción biotina y estreptavidina), de forma que (9):

  • Inmunoanálisis no competitivos, o tipo sándwich, pueden afectarse mostrando resultados falsamente disminuidos.
  • Inmunoanálisis competitivos pueden afectarse generando resultados falsamente elevados, ya que el exceso de biotina compite con el análogo biotinilado por los sitios de unión de la estreptavidina.
  • Las concentraciones de biotina superiores a 400 mcg pueden causar interferencia para determinación de troponinas, digoxina, NT-proBNP, progesterona y estradiol.
  • En el caso de T3 libre y troponina, se pueden observar interferencias significativas incluso con concentraciones inferiores (300 mcg). Además, se han propuesto interferencias potenciales de biotina para LH, ferritina y varios marcadores como el PSA, CA15.3 y CA19.9.

En la siguiente tabla sintetizamos las potenciales interferencias analíticas en pacientes en tratamiento con altas dosis de biotina, en relación a parámetros de laboratorio comúnmente utilizados en las consultas de Atención Primaria.

ParámetrosPosible interferenciaTipo ensayo
Hormonales
TSH
fT4, fT3
PTH

FSH
LH
Estradiol
Progesterona
Prolactina  

Testosterona
DHEAS

Cortisol
Insulina
ACTH

Falso –
Falso +
Falso –

Falso –
Falso –
Falso +
Falso +
Falso –  

Falso +
Falso +

Falso +
Falso –
Falso –

Sándwich
Competitivo
Sándwich

Sándwich
Sándwich
Competitivo
Competitivo
Sándwich

Competitivo
Competitivo  

Competitivo
Sándwich
Sándwich
Vitaminas
25-OH-vitamina D
Vitamina B12
Folato

Falso +
Falso +
Falso +

Competitivo
Competitivo
Competitivo
Marc. tumorales
PSA
CA 15.3, 19.9, 125
Alfa-fetoproteína
CEA

Falso –
Falso –
Falso –
Falso –

Sándwich
Sándwich
Sándwich
Sándwich
Otros
Troponina
BNP
Ferritina
Digoxina

Falso –
Falso –
Falso –
Falso +

Sándwich
Sándwich
Sándwich
Competitivo
Fuente: Elaboración propia sintetizando referencias bibliográficas (8, 9, 10)

Aunque la interferencia de la biotina en el resultado de algunos inmunoanálisis era conocida, en el pasado su incidencia era infrecuente, pues los tratamientos con dosis altas de esta se limitaban a pacientes con errores congénitos del metabolismo (4, 5). La FDA realizó una alerta sobre esta cuestión en 2019 (7), así como también lo hizo la AEMPS en su Boletín mensual sobre medicamentos de uso humano (8). No se trata de una cuestión en absoluto banal, y se advierte de consecuencias como pacientes asintomáticos que ingieren biotina con pruebas tiroideas que simulan una enfermedad de  Graves, o posibles casos de falsos negativos en pacientes con infarto agudo de miocardio al realizar la determinación de troponinas cardiacas, con consecuencias potencialmente fatales.

La alopecia es un síntoma comúnmente consultado en Atención Primaria, y ante un paciente con esta clínica se debe realizar una valoración sistemática ha de incluir: historia clínica detallada, examen físico, pruebas de laboratorio (según orientación de sospecha clínica) y si estuviese indicado valoración especializada, incluyendo tricograma y/o biopsia. Debemos tener en cuenta que la pérdida de cabello mayor a la habitual puede ser desde una cuestión fisiológica (envejecimiento, o un efluvio telógeno transitorio), o bien la manifestación de una enfermedad subyacente (autoinmune, metabólica, trastorno endocrino, etcétera). No puede ser obviado que “dietas de choque” y el uso de determinados productos para el cuidado de cabello se han asociado como causantes de pérdida mayor a la habitual. La causa más frecuente de caída de cabello en las mujeres es la alopecia androgénica, siendo preciso valorar la existencia de ferropenia, hipotiroidismo y otros posibles trastornos hormonales. En hombres, las pruebas de laboratorio no suelen ser necesarias (11).

Tal vez el empleo indiscriminado de suplementos de biotina sea un ejemplo más de medicalización y medicamentalización de la vida. Hace unos años The British Medical Journal (BMJ) publicó en el año 2002 el resultado de una votación entre sus lectores sobre las principales “no enfermedades” (12). Una de las referidas por los mismos fue la caída del cabello, que al igual que las canas o el envejecimiento son aspectos normales de la vida, y no enfermedades que deban ser diagnosticadas y además tratadas con medicamentos. En ocasiones, más allá de su innecesariedad, los suplementos vitamínicos no son inocuos y pueden tener efectos adversos, tanto directa como indirectamente, como ilustra este caso.

MSM, JRG
Grup del Medicament

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